"Es extraño cómo el poder creativo pone en orden al universo entero".

-Virginia Woolf-

Comprender la complejidad de la vida puede ser un viaje especialmente fructífero hacia el bienestar psicológico. Abrazar el dolor y las emociones tanto positivas como negativas, percibiéndolas como una parte fundamental de nuestra existencia, es una característica inherente de la creatividad. Cuando las personas se encuentran en entornos inusuales con emociones contrapuestas, la creatividad aumenta.

Esto ocurre porque el cerebro debe hacer asociaciones que nunca haría en situaciones normales. De esta manera, una persona en un estado de ánimo negativo puede encontrar un remedio en el proceso creativo y volver a un estado emocional neutro o positivo.

“Crear con materiales plásticos y visuales permite a las personas comenzar a manifestar las cosas que les preocupan, que les atormentan, entendiendo que la expresión no es una traducción de la vida interior, sino una representación”.

- Noemí Martínez Díez -

El proceso creativo en su totalidad: preparación, incubación, iluminación y verificación, involucra tanto múltiples procesos cognitivos interactivos (conscientes e inconscientes), como emociones.

Dependiendo de la etapa del proceso creativo y de lo que realmente queramos crear, se aglutinan diferentes regiones de nuestro cerebro para manejar cada tarea. Todos estos procesos están relacionados con la liberación de dopamina, que facilita el desarrollo flexible de la atención y la capacidad de desarrollar múltiples perspectivas cognitivas y formas de ver y entender la vida.

Es por todo esto, que el proceso creativo implicado en la experiencia artística nos permite canalizar nuestras emociones, entendernos, re-pensarnos y re-crearnos.

Es por esto también, que el taller de Arteterapia y el acompañamiento de la arteterapeuta constituyen un espacio seguro en el que desarrollar un proceso creativo transformador.

“No puedes agotar la creatividad. Cuanto mas la utilizas, mas hay”.

- Maya Angelou -